Te afeitas 2,3 veces por semana. A lo largo de toda una vida, eso suma 1.728 horas.
Dos meses y medio, a tiempo completo, pasándolos bajo la ducha con una cuchilla. Sin contar las maquinillas olvidadas, los cortes y ese «picor» de la misma noche. La luz pulsada te devuelve ese tiempo en tan solo unas semanas.