«¿Cuántas sesiones hay que hacer para notar la diferencia?» Sin duda, esta es la pregunta más habitual antes de empezar un tratamiento con IPL. La respuesta sincera: a partir de la tercera o cuarta sesión se aprecia una reducción visible, y se necesitan entre 8 y 12 sesiones para obtener un resultado realmente duradero. A continuación te explicamos por qué y te detallamos el protocolo completo, semana a semana.
¿Por qué es necesario un ciclo completo?
Para entender por qué no existe una sesión milagrosa, hay que saber una cosa: el vello no crece todo al mismo tiempo. En un momento dado, se encuentra repartido en tres fases del ciclo piloso:
- Fase anágena: el vello crece activamente y está bien fijado en su folículo. Es la fase en la que la IPL resulta más eficaz.
- Catágena: fase de transición, en la que el vello reduce su crecimiento.
- Telógena: fase de reposo, el vello se cae y el folículo «dormirá». La IPL ya no tiene nada sobre lo que actuar.
En un momento dado, solo entre el 20 % y el 30 % de los vellos se encuentran en fase anágena. Por eso hay que repetir el tratamiento varias veces: cada sesión trata la parte de vellos «activos» de ese momento, y se necesitan varias sesiones para que todos los folículos pasen por la fase adecuada.
A tener en cuenta. Una sola sesión no lo soluciona todo, y eso no es un defecto del aparato. Es simplemente la biología del vello. El secreto está en seguir bien el protocolo: ni demasiado espaciadas, ni demasiado seguidas.
El protocolo completo, semana a semana
Esta es la estructura estándar recomendada para la depilación IPL en casa. Se extiende a lo largo de unas 12 semanas.
Semanas 1 a 4 — Una sesión a la semana
4 sesiones con un intervalo de 7 días. El objetivo: «capturar» el máximo número posible de vellos en fase anágena y activar el proceso en todo el folículo.
Semanas 5 a 12: una sesión cada dos semanas
4 sesiones adicionales, con un intervalo de 14 días. El crecimiento ya empieza a ralentizarse. Esta fase se centra en los folículos que estaban «en reposo» durante la fase 1.
Después de la semana 12
Una sesión puntual solo cuando aparecen algunos pelos. Por lo general, basta con 1 o 2 sesiones al año para mantener el resultado.
En total: unas 8 sesiones durante la fase de ataque + consolidación, seguidas de un mantenimiento ligero. Por supuesto, puedes añadir algunas sesiones más si el vello vuelve a crecer con más fuerza en algunas zonas, pero este es el esquema a seguir.
¿Cuándo se ven los primeros resultados?
Esto es lo que puede esperar, paso a paso:
- Después de la primera sesión: en el plazo de 1 o 2 semanas, algunos pelos tratados se caen solos. No se trata de un «rebrote», sino de la eliminación natural de los pelos cuyo bulbo ha sido desactivado.
- Después de la tercera o cuarta sesión: ahí es donde surge la magia. El vello se vuelve visiblemente más ralo, más fino, y el rebrote se espacia.
- Después de la sexta u octava sesión: las zonas tratadas permanecen lisas durante varias semanas entre cada sesión. Muchos usuarios observan una reducción del vello de entre el 70 % y el 90 %.
- Al final del ciclo: la piel queda suave y el vello que vuelve a crecer es escaso y fino. Es posible que aparezcan algunos pelos a lo largo de los meses, y ahí es donde entra en juego el mantenimiento.
Qué factores influyen en el número de sesiones
No todo el mundo reacciona igual. Hay varios factores que influyen en la rapidez con la que verás resultados.
El contraste entre el pelo y la piel
Vello oscuro sobre piel clara o mate: resultados rápidos, a veces ya desde la tercera sesión. Vello más claro o piel más oscura: pueden ser necesarias más sesiones.
La zona tratada
Las axilas y la zona del bikini suelen responder rápidamente (el vello está bien arraigado). Las piernas y los brazos a veces requieren un poco más de paciencia. El vello facial es el más rebelde.
La regularidad
Saltarse una sesión o espaciar demasiado el tratamiento es permitir que los folículos «vuelvan a crecer». La regularidad es mucho más importante que la intensidad.
Las hormonas
El vello de origen hormonal (en la cara, el abdomen, tras un embarazo o debido a ciertas patologías) es, por naturaleza, más resistente. Tendrás que contar con unas cuantas sesiones más.
¿Y ahora qué? La fase de entrevistas
Buenas noticias: una vez completado el ciclo, ya no tendrás que hacer 8 sesiones seguidas. El mantenimiento es muy sencillo.
En la práctica, en cuanto empiecen a salir algunos pelos en una zona —a menudo tras varios meses—, basta con realizar una o dos sesiones puntuales. Y eso es todo. Un aparato como el LOOP está diseñado para 500 000 pulsos, lo que supone más que suficiente para aguantar una década a ese ritmo.
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Descubre LOOP →3 errores que hacen que se pierdan sesiones
- Espaciar demasiado las sesiones durante la fase de ataque. Si pasas de «una vez a la semana» a «una vez al mes» desde el principio, perderás la oportunidad de tratar los folículos en fase anágena. Aguanta las primeras cuatro semanas.
- Depilarse entre una sesión y otra. Cera, pinzas, depiladora eléctrica: todos estos métodos eliminan el bulbo piloso, y el flash ya no tiene nada a lo que apuntar en la siguiente sesión. Entre sesiones, hay que afeitarse, y punto.
- Dejarlo antes de la cuarta sesión. Es precisamente en ese momento cuando empiezan a verse los resultados. Dejarlo antes es dejarlo demasiado pronto.
La depilación IPL no es instantánea, pero sus resultados sí que duran mucho tiempo. Doce semanas para tener una piel suave es una inversión mínima a cambio de años sin tener que usar cera ni afeitarse a diario. Para empezar con buen pie, lee también nuestro artículo sobre cómo preparar la piel antes de cada sesión.